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Historia

La Iglesia de Santa María fue oficialmente inaugurada el 19 de Septiembre del 2004. Dicho sea de paso, ese día es recordado año a año con un “Festival Latino” que, a la vez se convierte en el mayor evento organizado con el fin de levantar fondos para el sostenimiento de la iglesia.

Ahora, la propiedad fue adquirida el 1 de Abril del 2004. En esa misma noche, el Obispo David C. Jones, su esposa, su mamá, el Rvdo. Jesús Reyes, la Rvda. Victoria Heard y varios líderes miembros de la Iglesia San José, se reunieron en el recientemente adquirido edificio para proclamar propiedad Episcopal con una eucaristía y una cena. Fue un momento lleno de regocijo y logro. El proceso de desarrollo de esta congregación se inició unas semanas después. La Iglesia hermana de San José, se reunieron en el recientemente adquirido edificio para proclamar propiedad Episcopal con una eucaristía y una cena. Fue un momento lleno de regocijo y logro. El proceso de desarrollo de esta congregación se inició unas semanas después. La Iglesia hermana de San José en Arlington, (localizada a unas 5 millas al Norte de nuestra iglesia) fu quien proveyó “la semilla” para “plantar” la nueva iglesia. Fueron 13 familias y casi todas ellas continúan como miembros activos de nuestra congregación.

El primer servicio religioso fue realizado el último domingo de Julio del 2004. En ese día celebramos la “Gran Comunión” de los niños y niñas de la Iglesia San José. Es un programa equivalente a lo que es conocido como “Primera Comunión”, pero la diferencia se encuentra en el hecho de que nosotros damos la comunión a todos los bautizados. Así pues, en ese día los niños/as y sus familias demuestran el hecho de ser conscientes lo que es vivir en comunión. Es lo que se conoce como un “rito de paso” en la tradición latina. En ese día el templo estaba repleto y la mayoría de los participantes descubrieron por  primera vez  lo que podría llegar a ser su nuevo hogar. Ese fue el centro de la predicación y continúa reflejado en la intencionalidad de lo que somos: “Un  pueblo, una familia…Episcopal”

Desde ese momento se inició el crecimiento de la iglesia y éste continúa. Domingo a Domingo nuevas familias llegan a la Iglesia.